Por una Latinoamerica libre

Análisis de las elecciones argentinas

A raíz de la llegada del candidato de la derecha, Mauricio Macri, a la presidencia argentina se levantaron una serie de suspicacias, particularmente en los círculos de izquierda, donde mencionaban el retroceso de los gobiernos progresistas en América Latina. A nivel regional se organizaron foros e incluso iniciativas para impedir abrir un frente por donde la reacción golpeara a los países gobernados por la izquierda. Sin embargo, ni toda la faramalla electorera pudo contra el voto de los argentinos a favor de Macri.

¿El oficialismo kirchnerista no pudo nunca encontrar un candidato fuerte para la sucesión de Cristina Fernández? ¿Scioli ha negociado la derrota por prebendas? ¿Se busca la repetición de un 2001 controlado por el justicialismo?

Repetimos aquí el duro análisis del ámbito electoral en Argentina de nuestros compañeros y hermanos de la organización Fogoneros.

Entre Macri y Scioli solo hay una eleccion:

o ellos o nosotros

El poder en manos de los capitalistas o en manos de los trabajadores.

Los candidatos de la burguesía y los grandes medios intentan continuar con la farsa electoral hablando de que están en juego dos modelos de país. Así como no hubo tal disputa el 25 de octubre, no la habrá tampoco en el balotage entre Macri y Scioli.

Al ritmo de la catarata de elecciones del año y llegando a la cúspide en estas elecciones nacionales, se agudiza la crisis de la institucionalidad burguesa junto con las disputas entre las mafias que gobiernan: atrás de uno ú otro nuevo jefe de gobierno y del manejo de los fondos se van colocando gobernadores, intendentes, diputados, senadores, punteros. Fundamentalmente esa pelea entre mafias se desata crudamente al interior del PJ, único partido con capacidad de gobernar, ya roto definitivamente el bipartidismo..

Tanto los Kirchner, como los Macri, como los Scioli vienen sosteniendo las mismas políticas estratégicas impuestas por los monopolios y se disponen a seguir siendo sus administradores al frente del Estado Nacional. Al igual que Massa, Duhalde, Carrió, Binner, Aníbal Fernández, Stolbizer, Saa, De la Sota…

Ninguno de los candidatos pone en discusión el modelo productivo actual, sólo hablan de políticas económicas y su propuesta solamente difiere en la forma en que van a ajustar al pueblo trabajador.

Todos están dispuestos a continuar el ajuste a los trabajadores, para mantener la ganancia de un puñado de capitalistas, ajuste que necesitan profundizar ante la crisis. Todos van a seguir garantizando el saqueo de nuestros bienes comunes en manos de monopolios como Monsanto, Chevrón y Barrick Gold, dueños del agronegocio, el petróleo, y la Cordillera, que contaminan y devastan nuestras vidas. Todos van a seguir endeudándonos para continuar pagando la Deuda Externa a los grandes Bancos y Organismos de Crédito Imperialistas. En síntesis, ampliando la riqueza en unas pocas manos a costa de millones sin trabajo, precarizados, con salarios de miseria, a costa del hambre, la destrucción de la salud y la educación pública.

El gobierno kirchnerista con algunos de sus voceros intentan imponer la idea (avalada por muchos traidores al campo popular y oportunistas varios) de que Macri es “volver a los 90”. ¿No fue Scioli Ministro Menemista? ¿No estuvo Massa con Menem y después fue Ministro de Kirchner? ¿No eran Néstor y Kristina los que aplaudían y abrazaban a Menem con la privatización de YPF en la provincia petrolera que gobernaron en los 90, y hace 2 años obsequiaron YPF a Chevrón para el Fracking? ¿No es Macri el socio del kirchnerismo en el negocio del juego e inmobiliario en Capital Federal? ¿No es Macri uno de los empresarios que más provecho saca de los acuerdos del kirchnerismo con China capitalista? ¿No fue el kirchnerismo quién permitió que se extendiera como nunca la frontera del agronegocio con cientos de pueblos fumigados y multiplicó los emprendimientos megamineros dejando pueblos enteros envenenados? ¿No fue el kirchnerismo quien logró aplicar la política educativa de los monopolios poniendo a las universidades a su total disposición? ¿No fue este gobierno el que creo y aplicó la Ley antiterrorista? ¿No fue este gobierno el que especializó a las policías y fuerzas de seguridad para posibles “enfrentamientos internos”?

También dicen que se viene la devaluación: ¿No fue Lavagna el Ministro de Duhalde y luego de Kirchner que devaluaron nuestros salarios dejándolos por el piso y favoreciendo a exportadores del agronegocio, petróleo y megaminería y subsidiando a las empresas de servicio como transporte y energía? ¿No sufrimos día a día la devaluación de nuestros salarios con el aumento permanente de la comida, ropa, alquileres, tarifazos al transporte, la luz, el gas…?

Dicen, e incluso repiten organizaciones compañeras, que se viene más derecha, que hay una “derechización” de los candidatos de la burguesía o peor aún que se derechizó la sociedad. Repetir ese discurso, plantear en esos términos el cambio de gobierno, es serle funcional al discurso de este gobierno que se autoproclamó “de los derechos humanos”, mientras asesinó a 30 compañeros como recientemente en el Chaco ocurrió con Verón, mantuvo más presos políticos que ningún otro gobierno, tiene miles de procesados por luchar, asesina a la juventud de los barrios populares con gatillo fácil o la envenena con drogas, la persigue y encierra en las cárceles donde se continúa torturando y matando.

Además, si hubiera logrado todos los planes de los monopolios que aplicó con obediencia sin un solo palo, ¿sería menos de derecha? Claro que eso no le fue posible, porque nuestro pueblo mantiene bien alto su historia de lucha, enfrentando sus planes, construyendo organización con independencia del Estado y las burocracias, dando la pelea en las calles. Contra ese pueblo nuestros enemigos de clase tienen un solo método: la violencia de su Estado con todas sus fuerzas represivas. El kirchnerismo reprimió al pueblo, y también fue preparando el terreno para la profundización de esa represión en tiempos más duros, aprobando las Leyes Antiterroristas a pedido del FMI, con el Proyecto X y la nueva Agencia de Inteligencia modelo FBI, con Hebe de Bonafini abrazándose al Jefe del Ejército Milani, militarizando los barrios con policías de todos los colores, gendarmería y prefectura, multiplicando por miles los policías en las calles, aceitando los mecanismos de represión tercerizada de patotas junto con la policía, con los entrenamientos conjuntos para garantizar la paz en la región con los ejércitos genocidas de Chile, Brasil y Uruguay bajo el mando de los marines yanquis, enviando tropas de ocupación a Haití,

Nuestro candidato sigue siendo el pueblo, organizado y construyendo.

Continuar organizándonos contra el Estado de los monopolios y sus gobiernos. Ejerciendo en nuestros lugares de estudio y de trabajo la democracia directa y el poder en manos del pueblo trabajador.

Esa es la verdadera confrontación de dos países distintos, contrapuestos: el país de los monopolios con la profundización del saqueo, el ajuste y la represión, con todas sus consecuencias en la vida de millones, o el poder en manos del pueblo trabajador resolviendo las necesidades de la mayorías populares y caminando hacia la liberación rompiendo las cadenas de opresión capitalista.

La única salida, organización y lucha por la revolución socialista.

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One Comment

  1. El futuro presidente de Argentina promete que bajara en forma paulatina las subvenciones para evitar una crisis como la brasilena

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