Por una Latinoamerica libre

Cuando el acoso se disfraza de plagio

En defensa de nuestra compañera Itzel Cisneros Mondragón.

 

En los últimos días han sido publicados varios artículos sobre un supuesto plagio académico realizado por Itzel Cisneros Mondragón en varios periódicos del país y en redes sociales. Los medios de comunicación han expuesto a nuestra compañera Itzel a tal grado que mucha gente se ha creado un juicio “certero” sobre ella. Sin embargo, nos parece injusto que muchas personas esgriman juicios sobre Itzel sin fijarse más allá de lo que dicen los artículos publicados por El Universal y reproducidos por Regeneración, entre otros. Por eso, hoy nos hacemos cargo de nuestra palabra: defendemos y nombramos a nuestra compañera Itzel Cisneros Mondragón desde otro espacio.

 

¿Quién es Itzel Cisneros Mondragón?

 

Ni sus detractores pueden dudar que Itzel tiene una trayectoria académica sobresaliente. Desde su licenciamiento con mención honorífica de la carrera de Lengua y Literaturas Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM, nuestra compañera ha sido galardonada con varios premios y distinciones por su desempeño académico. En el transcurso de su licenciatura fungió como organizadora del Congreso Nacional de Literatura; fue delegada en la International Society for the History of Rethoric; impartió clases de redacción en el Colegio de Filosofía de la FFyL; formó parte del proyecto PAPIME PE401810 como tesista; fue becaria de El Colegio de México (Colmex) para cubrir su servicio social; y, finalmente, con tan sólo 24 años de edad, ingresó al doctorado de Literatura Hispánica en esta última institución. Cualquiera que esté familiarizado con el proceso de acceso a esta institución conoce la dificultad del proceso de admisión y la necesaria trayectoria académica para conseguirlo.

Además, nuestra compañera ha sabido compaginar su vida académica con su trabajo social y político. Ha sido constante en la construcción de una comunidad más humana, con relaciones que no impliquen subordinación. Durante tres años ha participado como asesora en las materias de Español y Habilidad Verbal en cursos populares y gratuitos destinados a jóvenes en situación de exclusión social que pretenden ingresar al bachillerato. Ha impartido talleres de poesía y desaprincesamiento a niñas de entre 5 y 9 años, así como talleres de lectura y redacción a profesores de escuelas secundarias de la SEP. Además, ha abrazado la actual lucha contra los feminicidios y por la presentación con vida de los 43 compañeros de Ayotzinapa, entre otras muchas cosas.

La ruta del acoso

 

Itzel ingresa a El Colmex en agosto de 2014. Un mes después, uno de los acontecimientos más dolorosos de la historia reciente de nuestro país la interpela a movilizarse: la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa. Tras esta situación Itzel y varios compañeros se organizaron con la intención de mantener una asamblea de estudiantes en esta institución. Gracias a esta asamblea las puertas de El Colmex se abrieron para brindar un espacio a la voz de las madres de los 43 estudiantes desaparecidos y se logró sumar cuerpos en las marchas multitudinarias. Cabe mencionar que en más de cuatro décadas no se había logrado que El Colmex parara sus actividades académicas a causa de un acontecimiento político. Por su participación activa en aquella coyuntura, nuestra compañera se hizo visible e incómoda ante los ojos de las autoridades de El Colmex, pero, a pesar de ello, Itzel no descuidó los requisitos académicos que le exigía esta institución, muestra fehaciente es su promedio general que supera el nueve al final del segundo semestre.

Inmediatamente después del término de su segundo semestre sale del país. A su regreso, en principios de su tercer semestre en agosto de 2015, intenta ingresar a las instalaciones de su escuela con su credencial de estudiante y no puede hacerlo porque su credencial había sido dada de baja[i], momento en el que le informan de su expulsión. A Itzel jamás se le informó de su proceso y las causas de su expulsión en ese momento no fueron claras, sólo aludían de forma genérica una presunta “conducta inmoral” [ii]. En ese momento es llamada ante la junta directiva de la escuela y se le exige que firme su carta de expulsión, ante lo cual Itzel se niega. Frente a esta situación, Itzel emprende una petición de amparo por su derecho a la educación, la cual gana en fecha reciente.

Desde que Itzel inició esta batalla jurídica y, sobre todo desde que la va ganando, ha sufrido una serie de acosos mediáticos por parte de diferentes medios de comunicación con cobertura a nivel nacional, en especial por el El Universal. Además, nuestra compañera osó aparecer de nuevo ante la comunidad letrada. Al principio de este año solicitó una beca en La Fundación de Letras Mexicanas (FLM) para escribir poesía. En agosto, gracias a su valioso trabajo, fue aceptada en dicha institución. Cuando la lista de becarios de la FLM se hace pública el acoso se recrudece. Hace tres semanas Gerardo Martínez –quien ha escrito los artículos en El Universal sobre el caso de Itzel– contacto a nuestra compañera vía telefónica, para que ella le contestara algunas preguntas. Le dijo que le llamaba porque estaba interesado en conocer el trabajo de los nuevos becarios de La Fundación de Letras Mexicanas, acto seguido la cuestionó acerca de su “conducta inmoral” en El Colmex. Qué curioso que este sujeto sólo ha escrito artículos sobre Itzel y de ningún otro becario de la Fundación.

La inexactitud, aunque bien puede tildarse como deshonestidad, por parte del periodista de El Universal Gerardo Martínez, ha sido uno de los componentes más llamativos en toda esta campaña de desprestigio. Primero, porque desde los encabezados ha afirmado contundentemente que existe un “Plagio académico” [iii], pero como señalamos anteriormente la carta que las autoridades pretendían que Itzel firmara dice que el motivo de su expulsión es por “conducta inmoral” [iv], si bien no queda claro cuáles son los parámetros de moralidad que las autoridades académicas tienen para sancionar a sus alumnos. Segundo, porque el periodista envió un tweet a Itzel, con el pretexto de estar “haciendo un seguimiento de los nuevos becarios de la Fundación”, cuando nunca contactó a ningún otro más que a ella, lo que nos muestra que sólo utilizó una argucia disfrazada de “buenas intenciones” con el fin de acercársele y “sacar tajada” de la situación. Luego, porque utilizó imágenes de Itzel sin su consentimiento, las cuales la exhiben y vulneran a nivel nacional. Por otro lado, aunque en la misma sintonía, el portal Regeneración ha tildado de “plagio estilo Peña Nieto” al caso de Itzel, no obstante que en su nota sólo reproduce la información de El Universal, sin justificar o argumentar por qué asevera tal cosa, por qué compara a nuestra compañera con un presidente asesino y corrupto. Aquí no hay más que un embutido de informaciones mal ensambladas que surge cuando se combinan periodismos laxos con periodismos deshonestos.

El efecto mediático que han provocado estos artículos es alarmante, no sólo por la laxitud e impostura de sus aseveraciones, sino porque han ocasionado un alud de embustes, habladurías y cotilleos acerca de Itzel: que si ella inventó chismes de x, que si es liosa, que si aquellas compañeras que la defienden son “zorras fraudulentas”, que “ojalá no se haya plagiado los poemas por los que es becaria este año”, que es una “fulana problemática”. No sólo falta de argumentación y una antología de descalificaciones podemos recabar en tales comentarios, sino, lo que es peor, el machismo, la intolerancia y la facilidad para emitir juicios por parte de los opinólogos de redes sociales, asimismo podemos observar el inexistente derecho de réplica, la imposibilidad de esperar a escuchar lo que tenga que decir Itzel y la necesidad social de linchamientos mediáticos, de expiaciones sociales que mitiguen nuestra sed de justicia en una país que carece de ella.

 

Las consecuencias de la persecución

 

  1. Vulnerabilidad de lxs estudiantes

El nivel de vulnerabilidad de los estudiantes en las instituciones académicas de nuestro país, como El Colmex, es grave y atenta contra uno de sus derechos básicos como es la libertad de expresión. Las reiteradas amenazas de la suspensión de la beca –muchas veces veladas, con comentarios del tipo “ya que tienen mucho tiempo para desperdigarlo en marchas, les dejaré más trabajo. Dentro de poco veremos sus calificaciones”–, que los alumnos sufren al tratar de organizarse, es permanente. Su participación en la toma de decisiones es prácticamente nula, por lo que no existen mecanismos efectivos para la defensa de sus derechos. Además, como no existe algún órgano que cuestioné las prácticas de las autoridades de El Colmex, está permitido que algunos de los requisitos para ingresar a esta institución sean un examen de orina, una muestra de sangre y una radiografía de la caja torácica. Este último estudio es riesgoso de realizar a mujeres embarazadas, por lo que no nos parece exagerado decir que estas medidas son discriminatorias para las mujeres que pretenden entrar a esta institución. Lamentablemente, todavía este tipo de acosos a lxs estudiantes forman parte de la cotidianeidad de la vida académica universitaria, no sólo de El Colmex.

  1. Persecución inquisitorial

Consideramos injustificada la manera en que se ha expuesto a nuestra compañera al escarnio público. Gerardo Martínez ha utilizado, de manera ilegal, fotos personales de Itzel para ilustrar sus notas periodísticas en El Universal. Personas que no tenían idea de quién es Itzel Cisneros Mondragón ahora la pueden reconocer fácilmente. Lo cual la expone a humillaciones verbales y hasta agresiones físicas tanto a ella como a sus familiares.

Por otro lado, gracias a la lógica tendenciosa y parcial de los artículos de El Universal y a los encabezados de periódicos de supuesta “izquierda” como Regeneración[v] (donde llegamos a ver titulares que comparan a nuestra compañera con el presidente de la República -“plagio estilo Peña Nieto”- sin siquiera tomarse la molestia de investigar acerca del caso), la opinión publica ya dictaminó el veredicto sobre nuestra compañera: culpable hasta que se demuestre lo contrario, lo cual no deja de recordarnos la lógica penal inquisitorial de la caza de brujas, en la cual las acusaciones anónimas y chismes, eran tomados como pruebas veraces de que las mujeres volaban en escobas y preparaban venenos para matar a los hombres.

  1. Cuando el acoso se disfraza de plagio: la expulsión de la ciudad letrada

Nuestra compañera Itzel está ganando la batalla. Ante ello se da el recrudecimiento mediático al que la han sometido en los últimos días. Esto nos hace concluir lo siguiente:

  1. A) Existe un alto grado de connivencia y coorporativismo entre autoridades políticas académicas como las de El Colmex y las líneas editoriales de grandes medios de comunicación como El Universal. Estos nexos se hacen más evidentes en momentos en los que fuerzas sociales, como el estudiantado, comienzan a cuestionarles sus practicas académicas y pedagógicas.
  2. B) En este caso, el plagio está funcionando como un instrumento de acoso y difamación hacia nuestra compañera ¿no les parece raro que se saque a relucir en 2016 un supuesto plagio realizado en 2011 que nunca fue demandado? ¿No les parece raro que una alumna con una trayectoria tan brillante sea capaz de reproducir literalmente, en un artículo público, académico e indexado, 18 párrafos de la tesis de una investigadora con la que tenía una relación cercana y con la cual tomó clase?
  3. C) La ciudad letrada, aquella comunidad elitizada de literatxs que se despliega en varias instituciones de nuestro país y de la región hispanohablante, tiene sus reglas, sus autoridades y sus relaciones coorporativas. Y, si son cuestionadas, también tiene sus mecanismos de escarnio y expulsión. Nuestra compañera no sólo está siendo expulsada de El Colmex, sino de todo el mundo letrado del país. Y de por vida. Prueba de ello es la veracidad con que muchísimas personas pertenicientes a la comunidad letrada del país y de la región han tomado las acusaciones vertidas sobre Itzel, sobre todo a través de las redes sociales, sin haber siquiera escuchado la versión de la afectada, sin otorgarle su derecho a réplica y defensa. “Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”, decía Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Hitler; “la ignorancia es la fuerza”, nos planteó George Orwell en su distopía 1984.

Llamado a la solidaridad

Nos duele e indigna que tan sólo en tres días, a causa de esta campaña mediática, hayan convertido a nuestra compañera de lucha en un símil de un presidente asesino y corrupto. Manifestamos que la Itzel que el monstruo mediático ha creado, la plagiaria al estilo presidencial, como encabezó el periódico “de izquierda” Regeneración y como ha sugerido el ultraconservador El Universal, es sólo una caricatura endeble que intenta ridiculizar ante el miedo que produce la verdadera Itzel: aquella compañera que ha luchado y denunciado los feminicidios que desangran y afrentan día a día este país; la misma que, ante la barbarie cometida contra los maestros de la CNTE en Nochixtlán y en todo el país, procuró su solidaridad incondicional y su actuación decidida; es también aquella que en su poesía, a riesgo de ser descalificada como “panfletaria”, ha dado voz al dolor que significa vivir en una realidad devastada por un capitalismo voraz y un patriarcado aplastante; es, finalmente (aunque podríamos continuar), aquella que no reparó en sus esfuerzos para encontrar con vida a los 43 normalistas, así fuera desde una institución con tendencia elitizante como El Colmex.

Por todo ello, apelamos a la comunidad crítica, y a todas aquellas compañeras a las que han tratado de silenciar cuando quieren hacer valer sus derechos –que no se han quedado calladas antes situaciones de injusticia e inhumanidad– para que se solidaricen con nosotras en la defensa de nuestra compañera Itzel Cisneros Mondragón. Igualmente apelamos a todas las personas o colectividades que tratan de construir desde un espacio donde la crítica tenga lugar.

Colectivo La Atómica

[i] Cabe mencionar que el acceso físico a las instalaciones de El Colmex, a diferencia del resto de instituciones públicas de nuestro país, es restringido, por lo que en la entrada hay un sistema de torniquetes similar al de escuelas privadas como la Ibero, el Tec de Monterrey, etc.

[ii] El Reglamento General de El Colegio de México se puede consultar en el siguiente enlace, para visualizar la falta de argumentos: http://leytrans.colmex.mx/Download/marco/REGLAMENTO%20GENERAL.pdf

[iii] Puede consultarse la nota periodística del día 24 de octubre en el siguiente enlace: http://www.eluniversal.com.mx/articulo/cultura/letras/2016/10/24/plagio-academico-llega-tribunales

[iv] Incluso Rafael Olea Franco, presidente de la Junta de Profesores del Centro de Estudios lingüisticos y literarios (CELL) de El Colmex, reconoce que no están acusando a Itzel por plagio. Aquí puede consultarse la nota de El Universal publicada el día 28 de octubre: http://www.eluniversal.com.mx/tag/rafael-olea-franco

[v] La nota que Regeneración retoma de EL Universal puede consultarse en el siguiente enlace: http://regeneracion.mx/interviene-poder-judicial-en-caso-de-plagio-academico/

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One Comment

  1. Esto yo no lo puedo llamar acoso, yo creo que mejor dicho, esta argumentando un acoso para evadir el proceso de plagio. El circulo de la investigacion es elitista, llegan a puestos por nepotismo, por lo que son investigadores sin renombre y cuando algun estudiante es sobresaliente les fabrican infundios.

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