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Relevancia de la historia oral

Relevancia de la historia oral en la recuperación y construcción de la memoria colectiva y la lucha social:

México entre 2006 y 2017 una mirada desde abajo

Por Fernando Alan López Bonifacio.

Sobre el papel de la historia oral.

¿Qué importancia tiene la oralidad como método histórico? Sabemos que desde mucho tiempo atrás, la transmisión de lo que es significativo para las personas se hace de manera eficaz a través del habla y esta transmisión dependiendo del entorno social se da familiarmente, comunalmente o individualmente, ejemplo de esto se observa en la antiquísima visión de los pueblos originarios que cuentan las cosas como si les hubiera pasado a ellos, como si hubiera pasado ayer y desde una visión colectiva que nos lleva al nosotros. Pero incluso en la urbanidad la transmisión del pasado se da de generación en generación cuando nuestros padres y abuelos nos cuentan cómo era la vida antes de que cualquiera de los ahora presentes naciéramos.

Es importante destacar esto porque el registro de estos sucesos queda en nuestra memoria y si se generaliza en el barrio, la comunidad, el pueblo o incluso un país o continente, se va construyendo una memoria colectiva en la que cada emisor y receptor va agregando sus propias experiencias y mejorando la comprensión de un determinado tiempo, proceso o hecho. Pero ¿qué pasa cuando no se registra en algún soporte físico o digital aquella memoria? ¿Qué pasa si alguien no quiere que recordemos el pasado? ¿Qué pasa si la modernidad va borrando a su paso y de manera agresiva el camino de su misma existencia?

La persona que documenta esta oralidad que es histórica y social juega un papel trascendental al registrar un fragmento de la realidad, pues es un material que aunque no lo parece nos servirá a todos para el hoy y el mañana.

Sobre la ética profesional y el compromiso de los historiadores orales.

¿Por qué hablar de ética cuando nos referimos al quehacer de la historia oral? Bueno pues ocurre que el documentalista debe de procurar hacer su labor cuidando ciertos aspectos, pues en la medida de lo posible es necesario no influir en la visión del que narra su experiencia y nos la comparte, esto debido a que el método más recurrente para la historia oral es la entrevista. Entonces debemos caer en cuenta que la labor no es la de un periodista que busca sacar la nota del momento para tener un alto rating o varios me gusta por facebook o un elevado número de visitas en un sitio web. No es nuestra misión la de exhibir las cosas como nos parece que pasaron, sino tratar de capturar el espíritu del que narra, sus impresiones, sus vivencia, su sentir, su pensar, su valoración particular de lo que nos comparte, para que después sí pueda ser analizado, reflexionado e interpretado por todos los interesados.

Para esto se debe de generar un ambiente armónico y de confianza, quizá sea necesario poner la cámara o la grabadora en un lugar no visible para que la persona que cuenta su anécdota no se sienta intimidada. Buscar el lugar propicio en donde el que es entrevistado pueda relajarse, pues a veces las sesiones pueden ser tediosas y prolongadas, para lo cual se sugiere repartir en diferentes días un tema que es de amplitud. Es importante prever el tipo de persona que será entrevista, pues no es lo mismo una persona considerada intelectual que de cierta manera está acostumbrada a este tipo de ambientes que a una persona de la vida común.

Por otro lado, el profesionista que se dedica a la documentación oral como principal método de trabajo histórico, es importante que no deje de lado otras formas de documentación como la escritura, mediante diarios o minutas que se combinan con un fuerte uso de la memoria, aclarando en este tipo de documentación la técnica empleada como la taquigrafía o el resumen, entre otras, lo anterior con la finalidad de que se conozcan también las limitantes de la técnica documental empleada. Esto es importante porque no siempre se está preparado para grabar en audio o video, puede ocurrir que la batería del dispositivo empleado se agote o en su defecto encontrar a alguien que solo estará disponible en ese momento específico en que no estamos listos para una documentación más cómoda con el empleo de aparatos electrónicos.

Es importante la capacitación pedagógica y psicológica del entrevistador, pues hay contextos donde se documentan casos muy violentos y se usó la tortura psicológica, dejando secuelas en los sobrevivientes de una guerra, masacre o represión estatal. Esto es recurrente en la documentación del movimiento social lo que debiera motivar la capacitación para dichas circunstancias con las que de seguro se enfrentará, pues si una víctima de tortura social o a quien le asesinaron un amigo o familiar y lo vio morir se le hace una pregunta impertinente y sin tacto se perderá para siempre esta valiosa información.

Por lo tanto el documentalista oral del movimiento social debe tener un compromiso ético de su actividad, preparándose y capacitándose para las circunstancias que implican su desempeño profesional.

La lucha por la memoria colectiva. La historia oral vs. La historia oficial.

La historia ha sido fiel testigo de los más crueles episodios en la existencia de la humanidad, pero la historia al ser construida por humanos toma posición política. La historia que algunos han apodado oficial, es aquella que distorsiona la realidad, su objeto es el olvido y el control social, es la historia del poder que busca dominar, someter, desaparecer por la fuerza todo recuerdo de libertad. La historia oral, es una práctica casi tan antigua como la humanidad, sobreviviendo hechos en forma de relatos, leyendas, fábulas, cantares, pláticas, entre otros. La historia oral es para algunos la voz de los vencidos, la voz de los de abajo, aunque sus métodos puedan ser usados, copiados y sistematizados para el poder de arriba, es la historia primera que nació con los hombres y las mujeres mucho antes de que esta se llamara así misma historia, es la que se transmite de manera social y auténticamente histórica de generación en generación, la que discierne entre héroes, villanos y el común de la gente, y la que recuerda el cómo fueron realmente las cosas, y que sobrevive inscrita en ocasiones con un jeroglífico

La historia oral se enfrenta a la visión oficial de la historia, desconfía del poder, mismo que negó la existencia de Troya, que calificó a los celtas de bárbaros, que en nombre de un nacionalismo inexistente ofrendo la vida de millones en dos guerras mundiales, el que minimizó y ocultó la masacre del 2 de Octubre o el que construyó la verdad histórica en el caso Ayotzinapa. La historia oral con su peso de verdad se impone a las versiones oficiales que solo los poderosos se creen. La historia oficial se derrumba ante la incuestionable palabra de un campesino que sobrevivió a una masacre, de una madre que denuncia la desaparición de sus hijos, de alguien que encontró el valor para hablar de campos de exterminio de un ejército en cualquier parte del mundo. La palabra de un empresario, de un presidente, de un líder militar o religioso, no tienen mayor peso que la de alguien humilde que desde su sencillez desnuda el fanfarronear de un sector privilegiado, mostrando la violencia que le tocó vivir por parte de quienes toman las decisiones.

Recordar es siempre un síntoma de sanidad, el olvido nos puede perder en las tinieblas de la indiferencia, el conformismo y la mediocridad. Recordar es heroico y revolucionario, el olvido nos vuelve criminales y cómplices de toda injusticia. La memoria es un acto de vida, la desmemoria es un mortal suicidio.

En esta dirección apuntamos a decir que la trascendencia de la oralidad tiene un peso de búsqueda interminable de la verdad y en un sentido más amplio de la transformación de la realidad, que nos permite cuestionar y diferenciar aquello que queremos de lo que no queremos. Siempre que alguien con poder nos invite a mirar hacia adelante sin mirar atrás, tenemos por obligación que desconfiar de él, pues la memoria colectiva que construimos debe perdurar para transitar a un mundo mejor en el que todos quepamos, esa es la importancia que tiene la historia oral, por supuesto debemos con la formación del profesionista que documenta tener un manejo crítico de estas fuentes utilizando un método reflexivo y previéndose de diferentes fuentes de análisis que equilibren las múltiples subjetividades de la memoria colectiva.

Historia Oral y su relevancia en el México actual.

Siempre es difícil documentar un hecho y tener claridad de su contexto, mientras más lejano sea más difícil será hacerlo, la ventaja que tenemos cuando se trata de historia reciente es que podemos encontrar personas vivas que vivieron ciertos procesos políticos en la vida del país, que nos pueden narrar como se han vivido las crisis económicas, o sucesos tan impactantes como el sismo de 1985.

En el caso de la reconstrucción de los hechos recientes es importante recurrir a las fuentes orales, es decir, a las personas que vivieron dichos procesos. En un contexto político determinado se vuelve más importante porque desde los aparatos de poder se oculta la verdad, ellos tendrán una parte de los hechos pero no todos, pues los sobrevivientes podrán describir ciertos hechos.

Queremos dejar sentado que un mismo proceso puede tener diferentes interpretaciones desde el punto de vista de los diferentes actores. Así por ejemplo en 2006 con la represión en San Salvador Atenco la gente del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra está convencida de que fue una represión a ellos que Vicente Fox, Peña Nieto, Nazario Gutiérrez e Higinio Martínez les cobraron por haber impedido el proyecto aeroportuario en el 2001, cuando Arturo Montiel gobernador del Estado de México en ese momento, y familiar de Peña Nieto, promovía la enajenación de las tierras ejidales. Para otros además de eso, consideramos que el contexto que englobaba esta represión era el recorrido del Delegado Zero, conocido en ese entonces como Sub comandante Insurgente Galeano. La represión en Atenco fue estratégica para frenar la construcción de la Otra Campaña de la que formaba parte en ese momento el Frente de Pueblos. Sabemos por personas cercanas y lo que se ha documentado que la represión del 3 y 4 de mayo de 2006 fue todo un operativo de contrainsurgencia que incluía como método la tortura psicológica –amenazas de muerte, regaños, insultos– que se acompañaba de la tortura física –golpes y abusos sexuales–. La represión arrojó un resultado nocivo de más de 200 presos políticos, hombres y mujeres con tortura sexual y golpes, 2 jóvenes asesinados, Javier Cortés de 14 años y Ollin Alexis de 20. Sabemos que las secuelas de esas torturas no han concluido todavía compañeros sufren de secuelas físicas y mentales.

La gente que reprimieron en Atenco eran integrantes de la Otra Campaña del EZLN, la inmensa mayoría había firmado la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. La razón por la que fueron ese día a Atenco cientos de personas se debió a que en el recorrido nacional de la Otra Campaña se venía construyendo la consigna-eje de lucha, Si nos tocan a un@ nos tocan a tod@s y Hasta morir si es preciso. De esta manera durante un mitin en Tlatelolco el día 3 de marzo varios escucharían a América del Valle pedir solidaridad para Atenco, ante la represión que iba en ascenso, y reclamándole a los asistentes a dicho mitin: “A ver si es cierto que si hasta morir si es preciso”. Esta situación partió la opinión de la Otra Campaña en dos, la de los que decían que no había que ir porque era una tontería arriesgarse, y la de los que decían que si no se iba a Atenco la Otra Campaña no tendría credibilidad en lo que decía. Entre los que tenían esta posición estaba Ollin Alexis Benhumea integrante del Colectivo conocido como Sector de Trabajadores, estudiante en la Facultad de Economía, de Ciencias y el CELE de la UNAM y danzante por el INBA, ante esta situación fue el primero en decir: “Tenemos que ir porque están tocando a uno de los nuestros”, aquel joven tan decidido no se imaginaria que este gesto de solidaridad sería el último pues en la madrugada del 4 de mayo cuando entro el ejército disfrazado de policía a Atenco, uno de los agentes que encabezarían la represión disparó una lata de gas lacrimógeno directo a su cabeza, produciendo su muerte casi un mes después el día 7 de junio de 2006. Este fue el crimen con el que Enrique Peña Nieto se puso la medalla presidencial, todo lo ocurrido en Atenco no fue desperdiciado por los aparatos de seguridad y contrainsurgencia.

Cuando Peña Nieto llegó a la toma de posesión el 1° de diciembre de 2012, se dio una fuerte represión en el zócalo de la Ciudad de México cuando el #132, la acampada revolución, gente de Morena y contingentes anarquistas y adherentes a la Otra Campaña protestaron contra la toma de posesión de Enrique Peña Nieto. Esta represión uso los mismos métodos de contrainsurgencia que en Atenco en 2006; cercar los alrededores donde estaba la represión y avanzar estratégicamente hacia el centro de la misma, tomando presa a toda la gente que ahí estuviera no importando si estaban o no dentro de la protesta. La manera en que se asesinó a Ollin Alexis fue empleada ahora como método, pues las balas de goma que se pusieron de moda en 2011 para reprimir a los manifestantes europeos, llegaron a México, pero el protocolo de su utilización no estaba incluido, según los manuales estos artefactos debieran dispararse hacia arriba para que hicieran una curva que caería sobre los manifestantes, en cambio los policías tenían la orden de disparar horizontalmente y directo al cuerpo de los manifestantes esas balas, esto se sabe por las declaraciones de los reprimidos. Uno de los que fue alcanzado por esta forma represiva fue Francisco Kuy Kendal maestro de teatro adherente a la Otra Campaña y a la Sexta Declaración, el golpe en su cabeza dejó expuesta la masa cerebral de la misma manera que en el caso de Alexis, quien lo auxilió fue Teodulfo Torres Soriano “El tío” adherente a la Sexta que lo acompañaba y que después un día antes de declarar en la corte contra Peña Nieto fue desaparecido el 24 de marzo de 2014.

Pero este movimiento que enfrentaría a Peña Nieto no surgió de la nada se fue construyendo desde abajo gradualmente. Dos de los acontecimientos clave que guiarían el rumbo de estos movimientos fue el del Municipio Autónomo de San Juan Copala que a finales de 2009 sufrirían de un cerco paramilitar y el otro fue la lucha contra la reforma Laboral. Después de asesinatos y mentiras y de estar meses en dos campamentos en el DF y la Ciudad de Oaxaca los integrantes del Municipio Autónomo se enteraron del encuentro que José Narro Robles tendría el 27 de septiembre de 2010 con la Conferencia Nacional de Gobernadores del PRI (CONAGO) que le extendía un reconocimiento al Ex rector. En ese evento estarían Enrique Peña Nieto, Ulises Ruiz, Mario Marín y Miguel Ángel Osorio Chong, entre otros. Con el apoyo de estudiantes de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales los Triquis irrumpieron en el evento que se realizaba cerca de las siete de la noche en el Centro Cultural Universitario, al ser identificados por gente de vigilancia UNAM se cerraron las puertas, pero gracias a que se empujó la puerta principal pasaron los manifestantes a impedir el evento que tuvo que trasladarse a rectoría.

Este suceso impactó fuertemente sobre la conciencia de estudiantes universitarios en todo el país, la acción que dio origen al #YOSOY132 sería directamente influida por este acto de protesta en la Universidad Iberoamericana el día 11 de mayo de 2012, incluso para su organización participó gente de los posgrados en la UNAM que de alguna manera estuvo al tanto de lo que ocurrió con los con el Municipio Autónomo de los Triquis y con la represión de 2006 en San Salvador Atenco. Esto desató el movimiento #YOSOY132 y la Acampada Revolución. Antes de eso se convocó a la marcha del 29 de mayo antiEPN.

El otro hecho que más adelante se sumaría fue el de los bloqueos en Octubre de 2012 contra la reforma laboral, la primera y más importante de las contrarreformas de donde se desprenden las demás. Este bloqueo no fue iniciado por Noroña, pues el convocó a un sentón que estaba en uno de los accesos de transporte, la entrada principal fue bloqueada por un reducido grupo de cuatro manifestantes, que al ser vistos por los demás trabajadores e integrantes del #YOSOY132 presentes comenzaron a bloquear. En menos de 15 minutos se tenía tomado San Lázaro y se dio una auto organización que vigilaba el control de los accesos y avisaba de las represiones. No se dejaba pasar a los diputados a votar la reforma e incluso trabajadores de las mismas instalaciones y policías apoyaban en los bloqueos. Razón por la que tenían que cambiar los cuerpos de granaderos y de tránsito a diario. El método que dejaría esta experiencia fue aprovechado por futuras movilizaciones y llevó hasta la experiencia del 1° de diciembre de 2012 donde la gente se había preparado para contrarrestar la represión inicial, pero no esperaban el operativo Atenco que se tenía organizado el gobierno.

Esta reconstrucción de hechos es posible gracias a la historia oral sin la cual no podríamos entender como un proceso, una lucha, llevan a otra. Y donde hay un aprendizaje colectivo de los que luchan, pero también del Estado.

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